Yo, el artista de mi vida

Ana tiene 52 años y 3 hijos de 22, 20 y 17. Trabaja como administrativa en una multinacional desde hace 25 años. Cuando tenia 16, conoció a su marido Pedro. Dice que él ha sido el único hombre de su vida y que después de todos estos años, continua enamorada de él.

En los últimos tiempos, Pedro, que trabaja de comercial, estaba un poco ausente y ya no le hacía caso. Cuando ella le pedía mantener relaciones sexuales, él se excusaba alegando que estaba demasiado cansado, el trabajo, los problemas….y un buen día, le dijo que se iba, que ya no era feliz con ella y que necesitaba espacio para iniciar una nueva etapa. Cortó el contacto con ella y con sus hijos y ni siquiera se hacía cargo de sus responsabilidades económicas hacia ellos. Transcurridos unos meses, Ana se entera de que Pedro está viviendo con otra mujer, concretamente su  secretaria, con quien había mantenido una relación paralela desde mucho antes de separarse.

Cuando yo conozco a Ana, me encuentro una persona muy triste, rayando la depresión.

-Me han salido muchas canas, he engordado 15 kgs, no tengo ganas de vivir ni luchar, ni por mis hijos ni , aún menos, por mi misma. Me limito a arrastrarme del trabajo a casa, como una zombi- me explica Ana.

-Bien, Ana, has sufrido un golpe importante y una pérdida. Lo primero de todo es aceptar tu pérdida, sentir tu dolor y vivirlo. Debes hacer el duelo. Si no cierras esta herida, no te puedes sanar. Y una vez hecho esto, dime: ¿por qué, lo que te ha pasado, es tan importante para ti?- le pregunto.

-Por que él lo era todo para mi y la vida sin él, ya no tiene sentido- me responde.

- Ahora Ana, imagina que esto no te ha pasado a ti sino a alguna amiga tuya. Toma distancia del problema y míralo desde fuera. ¿Qué hay todavía de bueno en la vida de tu amiga?- le pregunto.

Tras unos momentos de reflexión - Pues…..tiene unos hijos maravillosos que la quieren mucho y la apoyan. También tiene unos padres que se preocupan por ella. Un par de buena amigas con las que puede desahogarse y, gracias a Dios, aún cuenta con un buen trabajo – y añade sonriendo –aunque tendrá que ponerse las pilas para volver a rendir como antes, no sea que lo pierda.

- Ves Ana, ahora estás empezando a tener otra mirada más positiva, sobre la misma situación. Cómo te sientes ahora mismo?

-  Bien, más tranquila, responde ella.

- Mira Ana, cuando tu dices que sin él la vida no tiene sentido, lo que estás haciendo es quitarte el poder que tu tienes, por ti misma, sobre tu vida y dándoselo a él. Pero durante 16 años, tu viviste sin él, tu ya tenías una vida antes de que él apareciera. Por tanto, puedes seguir teniendo una vida, cuando él ya no forma parte de ella. Estás de acuerdo?- le pregunto.

- Hombre, visto así…..- responde Ana.

- Si pensaras que tu vida tiene un sentido, que tu ya eres suficiente y capaz de tirar adelante por ti misma, ¿Cómo te sentirías?

- En tal caso, me sentiría más tranquila, confiada, fuerte…- admite Ana.

-Y ¿qué te impide pensarlo?- y continuo -Mira todas las cosas que ya has hecho y logrado en tu vida, sólo con tu propio esfuerzo, con tu capacidad….¿encuentras alguna?

- Si, unas cuantas – responde ella, con una sonrisa.

-¿Qué era aquello que te hacía ilusión cuando eras pequeña, Ana? Aquello que hacías bien con facilidad, que te apasionaba y te hacía vibrar?- Y mientras Ana busca en su interior estos recuerdos, yo puedo observar como su cuerpo se va abriendo, sus hombros y cabeza suben ligeramente, su pecho se ensancha, sus ojos se iluminan y una sonrisa aparece en su rostro.

- Sabes una cosa Ana? Todo esto aún está dentro de ti. Esta es tu fuerza, la que te dará la confianza necesaria para superar este obstáculo y recuperar la ilusión por vivir tu vida.

Yo no puedo cambiar los hechos, pero si puedo cambiar la forma como los miro y lo que me digo a mi misma, acerca de ellos. Por tanto, estoy cambiando la forma como siento, como actúo y en consecuencia, los resultados que obtendré. Esta es una nueva conversación conmigo misma que me hace más feliz. Tenerla o no, solo depende de mi.

Yo soy el verdadero artista de la obra de arte que quiero que sea mi vida